Literatura Española del Siglo XVII

QUEVEDO

4.2.3.- Poesía satírico-burlesca

4.2.3.6.- Sátiras literarias y desmitificación

4.2.3.6.4.- Desmitificación de mitos

Cornelio de Vos (1584-1651)

126.- A DAFNE, HUYENDO DE APOLO

«Tras vos, un alquimista va corriendo,
Dafne, que llaman Sol ¿y vos, tan cruda?
Vos os volvéis murciégalo sin duda,
pues vais del Sol y de la luz huyendo.

ȃl os quiere gozar, a lo que entiendo,
si os coge en esta selva tosca y ruda:
su aljaba suena, está su bolsa muda;
el perro, pues no ladra, está muriendo.

»Buhonero de signos y planetas,
viene haciendo ademanes y figuras, [predicciones]
cargado de bochornos y cometas.»

Esto la dije; y en cortezas duras
de laurel se ingirió contra sus tretas,
y en escabeche el Sol se quedó a oscuras.

 

A APOLO SIGUIENDO A DAFNE

Bermejazo platero de las cumbres,
a cuya luz se espulga la canalla,
la ninfa Dafne, que se afufa y calla, [huye]
si la quieres gozar, paga y no alumbres.

Si quieres ahorrar de pesadumbres,
ojo del cielo, trata de compralla:
en confites gastó Marte la malla,
y la espada en pasteles y en azumbres. [2 litos de vino]

Volvióse en bolsa Júpiter severo;
levantóse las faldas la doncella
por recogerle en lluvia de dinero.

Astucia fue de alguna dueña estrella,
que de estrella sin dueña no lo infiero:
Febo, pues eres sol, sírvete de ella.

 

174.- HERO Y LEANDRO EN PAÑOS MENORES (Fragmentos)

Anónimo S. XVII

Señor don Leandro,
vaya en hora mala,
que no puede en buena
quien tan mal se trata.
¿Qué se imagina cuando
de bajel se zarpa,
hecho por la Hero
aprendiz de rana?
¿Pescado
se vuelve
el hijo de cabra,
para quien mondongo
quiere más que escamas?
Ya no hará en sorberse
el mar mucha hazaña
un amante huevo
pasado por agua.

Bracear y a ello,
por ver la muchacha,
una perla toda,
que a menudo ensartan.
[...]
Piernas de ramplón, [cuero basto]
fornida de panza,
las uñas con cejas
de rascar la caspa.
Rolliza, y muy rollo, [picota]
donde cuelgan bragas,
derribada de hombros,
pero más de espaldas.
Que aunque del futuro
con nombre la llaman
del buen sum, es, fui,

cumple sus palabras [...]

Ya Hero lo ha visto [a Leandro muerto]
y por él se arranca
todos los cabellos,
y se mete a calva.
A diluvios llora,

no en forma ordinaria:
la nariz moquitas,
los ojos lagañas.
[...]

Cual huevos murieron
tonto y mentecata,
Satanás los cene:
buen provecho le hagan. [...]
Dio [Hero] sobre el aceite
del candil,
de patas,
y en aceite puro
se quedó estrellada.

La verdad es ésta,
que no es patarata,
aunque más jarifa [delicada, graciosa]
Museo la canta.

4.2.3.6.5.- Desmitificación-degradación histórica

169 VISITA DE ALEJANDRO A DIÓGENES, FILÓSOFO CÍNICO (Fragmentos)

En el retrete del mosto,
vecino de una tinaja,
filósofo vendimiado,
que para vivir te envasas,
galápago de Alcorcón,
porque el Sol te dé en la cara,
campando de caracol,
traes a cuestas tu posada. [...]
Ves aquí que viene a verte
el hidrópico monarca
que de bolillas de mundos
se quiso hacer una sarta. [collar] [...]

el que tomaba igualmente
las zorras y las murallas,
[borracheras]
en cuya cholla arbolaron
muchas azumbres las tazas,
cátatele aquí vestido
todo de labios de damas;

esto es, de grana de Tiro
si la copla no me manca. [...]
Era el mes de las moquitas,
cuando saben bien las mantas,

y cuando el sol a los pobres
sirve de cachera y ascuas. [ropa de lana]
Diógenes, pues, que a sus rayos
se despoblaba las calzas
de los puntos comedores,
que estruja, si no los rasca,

con unas uñas verdugos,
y con otras cadahalsas [...]

Era Alejandro un mocito
a manera de la hampa,
muy menudo de facciones
y muy gótico de espaldas.[...]
La mollera en escabeche,
con un laurel que la calza,[...]

Le dijo: “Cínico amigo,
lo que quisieres demanda;
pide sin ton y sin son,
pues que ni tañes ni bailas. [...]

respondió: “Lo que te pido
es que, volviéndote a Asia,
el sol que no puedes darme,
no me le quiten tus faldas. [...]
“Tiende redes por el mundo,
mientras yo tiendo la raspa:
que en cas de las calaveras
ambos las tendremos calvas.
[...]
Como yo me espulgo, puedes
(si alguna razón alcanzas)
espulgarte las orejas
de chismes y de alabanzas.

Y adiós, que mudo de barrio,
que tu vecindad me cansa.”

Y echó a rodar su edificio
a coces y a manotadas. [...]

4.2.3.6.6.- Desmitificación literaria

159.- BURLA EL POETA DE MEDORO, Y MEDORO DE LOS PARES (Fragmentos)

Angélica y Medoro. Giovanni Giacomo Sementi (1580-1636)

Quitándose está Medoro
del jubón y la camisa,
al sol de marzo, una tarde,
algunas puntadas vivas.
Las uñas, más matadoras
que los ojos de su amiga,
hecho un paladín Roldán
por las costuras arriba.
Después de haberse rascado
con notable valentía,
con aquellas blancas manos
que quitaron tantas vidas,

a la margen de un pajar
y a sombras de una pollina,

por falta de buena voz,
en lugar de cantar, chilla:

“Bella reina del Catay,
heredera de la China,
por quien hoy andan enhiestas
tanta lanza y tanta pica, [...]"

En esto, por un repecho,
vio subir a sus costillas
un vecino de sus carnes,
convidado de ellas mismas.
En su seguimiento parte;
a cinco uñas camina,
y cansado de matar,
entre los dedos lo hila.

 

 

 

 

 

413. ANGÉLICA Y MEDORO

Con aquellas blancas manos
que quitaron tantas vidas,

curando Angélica estaba
de Medoro las heridas.
Deteniéndole está el alma;
que hasta la muerte enemiga
respeta las blancas manos
y sus milagros admiran.

Agustín Durán: Romancero General

Puedes comparar esta versión desmitificadora con la de Góngora, todavía en la línea idealizadora renacentista, si entras aquí

Estos poemas desmitificadores no son únicos en el Barroco. Recuerda la silva dedicada a Hermafrodito y Salmacis por Antonio de Solís y Rivadeneyra que vimos a principio de curso pinchando aquí