Literatura Española del Siglo XVII

09.- Teatro barroco

 

12.- PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA (1600-1681)

5.6.5.- Comedias mitológicas y la ópera: un género nuevo:

La fiera, el rayo y la piedra (1652)

Jornada I

Obscurécese el tablado, y mientras se dicen los primeros versos, se descubre la perspectiva del mar, con truenos y relámpagos. [Escenario vacío]

PASQUÍN (Dentro.)
¿Qué se nos hizo el día? [Pareados alirados]

CÉFIRO
Enmarañada, obscura sombra fría,
con pálidos enojos
nos le hurta de delante de los ojos.

LEBRÓN (A otra parte.)
¿Qué se nos hizo el sol?

PIGMALEÓN
En un instante, 5
no solo nos le quitan de delante
entupecidas nieblas;
pero el confuso horror de las tinieblas
nos le hace a cada paso
síncopa del oriente y del ocaso. 10

BRUNEL (A otra parte.)
¿Qué se nos hizo de la hermosa lumbre
el esplendor?

IFIS
Aquella excelsa cumbre
le trasmontó, porque antes que llegara
hoy al mar, en la tierra se apagara.

LOS DOS PRIMEROS
Al monte.

LOS SEGUNDOS
Al llano.

LOS TERCEROS
Al puerto. 15

(Sale IRÍFILE, vestida de pieles, suelto el cabello.)

IRÍFILE
Y tres asombros en una sombra advierto.
Dejo, aparto el horror del terremoto,
en cuya lid la cólera del Noto,
de tierra y mar, con dos violencias sumas,
los riscos postra, eleva las espumas, 20
y voy a las tres voces,
que tres veces distantes, tres veloces,
llegaron a mi oído.
¿De cuándo acá, ni aqueste escollo ha sido
de humano pie pisado 25
ni de quilla aquel piélago surcado?
Si ya no es que por mar y tierra quiera
sitiarme quien pensando que soy fiera,
otra vez me ha seguido.
¡Oh, no hubiera salido 30
a buscar día de tan gran portento,
anciano padre mío, tu sustento!

CÉFIRO
De aquel peñasco, los incultos mayos,
a la saña nos libre de los rayos.

PIGMALEÓN
De aquella gruta, lóbregos los senos, 35
la amenaza repare de los truenos.

IFIS
De aquel celaje al corto abrigo breve
la luz de los relámpagos nos lleve.

LOS PRIMEROS
¡Piedad, obscuros velos!

LOS SEGUNDOS
¡Piedad, dioses divinos!

LOS TERCEROS
¡Piedad, cielos! 40

IRÍFILE
En tan confusa guerra,
árbitro yo del mar y de la tierra,
tierra y mar señoreo;
y bien que a poca luz, desde aquí veo
allí correr tormenta, 45
derrotado bajel, allí violenta
tropa abrigarse al monte, y allí al llano
número no menor. En vano, en vano,
si a mí no me buscáis, ¡oh peregrinos
que las huellas seguís de tres destinos! 50
Solicitáis a tanto horror defensa,
si causa este desorden lo que piensa
el docto estudio de mi padre y mío.
¡Oh, fuese antes que estudio desvarío!

(Los truenos.)

Mas ¡ay de mí infelice!, 55
que dice mucho este temblor, pues dice
que hoy nace la ojeriza de los hados,
a que no solo fueron destinados
los humanos sentidos,
mas también comprehendidos 60
en estrago de escándalos tan graves
las fieras y los peces y las aves.
Luchando allí lo digan
las unas, y prosigan
trinando, en vez de cláusulas agüeros, 65
allí las otras; y esos brutos fieros,
que del mar no sufridos,

(Pasan los pescados.)

mudamente se quejan a gemidos;
pues al romper su verdinegra bruma,
sobre la tez lidiando de la espuma, 70
del margen solicitan las arenas,
monstruos del mar, tritones y sirenas.
¡Ha, si de alguna el canto
la causa me dijera de horror tanto!

SIRENA
La hija de la espuma madre es del fuego, 75
brame el mar, gima el aire de envidia y celos.

IRÍFILE
No hay bajel que a lo lejos
deste puerto no huya,
si no es aquel en cuya
suerte ni arbitrios dejan, ni consejos, 80
vela, timón, bitácora ni aguja,
por más que ya cascado el pino cruja,
dando en aquella roca,
donde, caballo desbocado choca.

LOS TERCEROS
¡Piedad, cielos divinos! 85

BRUNEL
Ya que en páramos vemos cristalinos
que apenas del bajel fragmentos quedan,
en el esquife escapen los que puedan
con Ifis, nuestro dueño.

(Descúbrese el esquife, y va pasando con IFIS, BRUNEL y otros.)

IFIS
¡Oh, fuese tumba el derrotado leño 90
en que, a despecho mío,
de aqueste seno frío
queréis vencer la guerra!

BRUNEL
Ya que el mar se serena, a tierra.

TODOS
A tierra.

CÉFIRO (Dentro.)
Ya que vuelve a aclarar la hermosa lumbre, 95
el llano penetrad, dejad la cumbre.

(Empieza a aclarar.)

PIGMALEÓN (Dentro.)
Ya que otra vez le restituye el día,
cercana población la suerte mía
solicite, vagando este desierto.

LOS TERCEROS
A tierra, a tierra.

LOS SEGUNDOS
Al valle.

LOS PRIMEROS
Al llano.

LOS TERCEROS
Al puerto.
100

IRÍFILE
¡Ay infeliz de mí!, que ya la orilla
costeando surca mísera barquilla,
con poca gente en ella,
a tiempo que sin norte de otra huella,
cada tropa se inclina 105
a la tranquilidad de la marina
donde estoy. ¿Quién, sin ser vista, pudiera
de aquí escapar?

(Cúbrese el rostro con el cabello, y al irse a entrar, salen CÉFIRO y PASQUÍN.)

CÉFIRO
Humano monstruo, espera;
que aunque tu aspecto pudo
ponerme horror, no dudo 110
que tus señas desmientan tu semblante.

IRÍFILE
Tente, joven: no pases adelante,
ni quieras detenerme;
que el escucharme más horror que el verme
te ha de dar, pues si el verme te acobarda, 115
más lo hará oírme.

(Al entrarse por otra parte huyendo, salen PIGMALEÓN y LEBRÓN.)

PIGMALEÓN
Humano monstruo, aguarda,
que pues de humano y monstruo
noticias da el cabello sobre el rostro,
con la duda del uno vencer quiero
de otro el terror.

IRÍFILE
Primero 120
a aqueste mar me arrojaré que intente
oír a los dos.

(Al irse a entrar, por otra parte salen IFIS y BRUNEL.)

IFIS
Humano monstruo, tente,
que, pues cuanto me asombra, me asegura,
no sé qué luz entre tu traje obscura,
que me escuches pretendo. 125

IRÍFILE
Cerrome el paso; y pues aun ir huyendo
no permite mi suerte,
¿qué me queréis?

CÉFIRO
Atiende.

PIGMALEÓN
Escucha.

IFIS
Advierte.

CÉFIRO
En la caza perdido...

PIGMALEÓN
Del camino apartado... 130

IFIS
En el mar derrotado...

CÉFIRO
...del terremoto al ruido...

PIGMALEÓN
...del temblor al amago...

IFIS
...del eclipse al estrago...

CÉFIRO
...triste yo...

PIGMALEÓN
...yo confuso...

IFIS
...yo afligido...
135

LOS TRES
...a este monte he venido...

CÉFIRO
...donde escuchar deseo...

PIGMALEÓN
...donde oír solicito...

IFIS
...donde en saber me empleo...

CÉFIRO
¿Quién eres y qué monte es el que habito? 140

LOS DOS
¿Quién eres y qué tierra es la que veo?

IRÍFILE
¿De suerte que un deseo
a un intento reduce tres intentos?

LOS TRES
Sí.

IRÍFILE
Pues juntaos los tres, y estadme atentos. [Romance e-a]
Derrotados peregrinos, 145
que de el mar y de la tierra,
a merced de la fortuna,
venís corriendo tormenta,
este prodigioso monte
que el mar de una parte cerca 150
y de otra al Etna contiguo,
es bastardo hijo del Etna.
De la fértil hermosura
de Trinacria, patria bella
de los dioses, es lunar, 155
no tanto porque la afea
lo rústico de sus riscos,
lo intratable de sus breñas
(pues la oposición podía
ser facción de su belleza), 160
cuanto por lo que la infama
su población, siempre expuesta
a los duros ejercicios
de desdichas y miserias.
Dígalo allí de Anajarte 165
el alcázar, donde presa
la tiene Argante, su tío,
sepultada antes que muerta.
La fragua allí de Vulcano
lo diga, en cuya violenta 170
forja de Estérope y Bronte
es martillada tarea
la fundición de los rayos.
Y allí, entre las duras quiebras
de pardo escollo, lo diga 175
lóbrega gruta funesta,
rudo templo consagrado
en mal fabricada cueva,
a la deidad de las Parcas,
cuya vecindad, sujeta 180
siempre a estragos, siempre a ruinas,
siempre a llantos, siempre a penas,
la hacen que continuamente
tales eclipses padezca;
si bien el de hoy dice más, 185
pues dice, si de mi ciencia
no miente la observación,
gradüada en las estrellas,
que este común sentimiento
de fuego, mar, aire y tierra, 190
y en tierra, aire, mar y fuego,
hombres, peces, aves, fieras,
es cumplirse una amenaza
que tienen los dioses hecha,
de que ha de nacer al mundo 195
una deidad tan opuesta
a todos, tan desigual,
tan sañuda, tan violenta,
que ha de ser común discordia
de cuanto...

(Vase.)

PIGMALEÓN
Oye.

IFIS
Aguarda.

CÉFIRO
Espera.200

LEBRÓN
Con la palabra en la boca
no se dirá que nos deja,
que antes con ella se va.

PASQUÍN
Burlolos su ligereza.

CÉFIRO
No hizo, que yo he de seguirla. 205

PIGMALEÓN
No hizo, que yo he de tenerla.

IFIS
No hizo, que yo he de alcanzarla.

(Vanse los tres.)

LEBRÓN
Sí hizo, pues el que tras ella
fuere será un mentecato.

BRUNEL
¿Por qué?

LEBRÓN
Porque muy compuesta 210
y adornada una mujer,
aun no es bueno andar tras ella;
¡miren qué será tras una
tan salvaja, que se deja
decir que hay Vulcano y Parcas 215
por aquí!

PASQUÍN
Peor si te quedas
solo será.

LEBRÓN
Dices bien.

LOS DOS
Pues corramos.

LEBRÓN
Norabuena;
pero corramos sentados,
si os parece.

 


(Vanse los tres y vuelven a salir por partes diferentes PIGMALEÓN, IFIS y CÉFIRO; cúbrese el mar y descúbrese el bosque.)

Si quieres ver cómo podría salir vestida la sirena que anuncia el nacimiento de Cupido de forma oscura y confusa, puedes ver el montaje teatral que recrea lo que pudo ser el montaje original del Persee de Lully (1682)