Literatura Española del Siglo XVII

QUEVEDO

4.2.3.- Poesía satírico-burlesca

4.2.3.7.- Poemas metafísico-burlescos

125 PRONUNCIA CON SUS NOMBRES LOS TRASTOS Y MISERIAS DE LA VIDA

La vida empieza en lágrimas y caca,
luego viene la mu, con mama y coco,
síguense las viruelas, baba y moco,
y luego llega el trompo y la matraca.

En creciendo, la amiga y la sonsaca, [estafa]
con ella embiste el apetito loco;
en subiendo a mancebo, todo es poco,
y después la intención peca en bellaca.

Llega a ser hombre, y todo lo trabuca;
soltero sigue toda perendeca; [ramera]
casado se convierte en mala cuca.

Viejo encanece, arrúgase y se seca;
llega la muerte, todo lo bazuca, [revuelve]
y lo que deja paga, y lo que peca.

129.- PINTA EL "AQUÍ FUE TROYA" DE LA HERMOSURA

Rostro de blanca nieve, fondo en grajo;
la tizne, presumida de ser ceja;
la piel, que está en un tris de ser pelleja;
la plata que se trueca ya en cascajo;

habla casi fregona de estropajo;
el aliño, imitado a la corneja;
tez que, con pringue y arrebol, semeja
clavel almidonado de gargajo.

En las guedejas, vuelto el oro orujo,
y ya merecedor de cola el ojo,
sin esperar más beso que el del brujo.

Dos colmillos comidos de gorgojo,
una boca con cámaras y pujo, [diarrea]
a la que rosa fue vuelven abrojo.

 

172.- FUNERAL A LOS HUESOS DE UNA FORTALEZA QUE GRITAN MUDOS DESENGAÑOS (Fragmentos)

Torres de Xoray (Villamanrique, Ciudad Real)

Son las torres de Joray
calavera de unos muros
en el esqueleto informe
de un ya castillo difunto. [...]
Las dentelladas del año,
grande comedor de mundos,
almorzaron sus almenas
y cenaron sus trabucos. [catapultas]
Donde admiró su homenaje,
hoy amenaza su bulto:
fue fábrica y es cadáver;
tuvo alcaides, tiene buhos. [...]
Guadalén, que los juanetes
del pie del escollo
duro
sabe los puntos que calzan,
dobla por él, importuno.
Este cimenterio verde,
este monumento bruto
me señalaron por cárcel:
yo lo tomé por estudio.
Aquí, en catreda de muertos,
atento le oí discursos
del bachiller Desengaño
contra sofísticos gustos. [...]
con tono clamoreado
que la ausencia me compuso,
lloré los versos siguientes,
más renegados que cultos:

“Las glorias deste mundo
llaman con luz para pagar con humo
“Tú que te das a entender
la eternidad que imaginas,
aprende de estas rüinas,
si no a vivir, a caer.
[...]
“Este mundo engañabobos,
engaitador de sentidos,
en muy corderos validos
anda disfrazando lobos. [...]