Literatura Española del Siglo XVII

QUEVEDO

4.2.3.- Poesía satírico-burlesca

4.2.3.6.- Sátiras literarias y desmitificación

4.2.3.6.1.- Sátiras de los cultos

151 DÉCIMAS BURLÁNDOSE DE TODO ESTILO AFECTADO

Con tres estilos alanos
quiero asirte de la oreja,
porque te tenga mi queja
ya que no pueden mis manos.
La habla de los cristianos
es lenguaje de ramplón; [zapatero]
por eso va la razón
de un circunloquio discreto
en retruécano y concepto,
como en calzas y en jubón.

Estilo primero

Amar y no merecer,
temer y desconfiar,
dichas son para obligar,
penas son para ofender.
Acobardar el querer,
cuando más valor aplique,
es hacer que multiplique
el miedo su calidad.
Para más seguridad,
¡Tómate este tique-mique! [...]

Vuelve a proseguir

Pero, siendo tú en la villa
dama de demanda y trote,
bien puede ser que del mote
no hayas visto la cartilla.
Va del estilo, que brilla
en la culterana prosa,
grecizante y latinosa:
mucho será si me entiendes.
Yo vacío piras, y asciendes:
culto va, señora hermosa.

Estilo segundo

Si bien el palor ligustre [palidez de alheña, henna]
desfallece los candores,
cuando muchos esplendores
conduce a poco palustre, [de laguna]
construye el aroma ilustre
víctima de tanto culto,
presintiendo de tu vulto
que rayos fulmina horrendo.
Ni me entiendes, ni te entiendo:
pues cátate que soy culto.

Prosigue

No me va bien con lenguaje
tan de grados y corona:
hablemos prosa fregona,
que en las orejas se encaje.
Yo no escribo con plumaje,
sino con pluma, pues ya
tanto bien barbado da
en escribir al revés,
óyeme tu dos por tres
lo que digo de pe a pa.

Estilo tercero

Digo, pues, que yo te quiero,
y que quiero que me quieras,
sin dineros, ni dineras,
ni resabios de tendero.
De muy mala gana espero:
date prisa, que si no,
luego me cansaré yo
y perderás este lance.
¡Bien haya tan buen romance,
y el padre que le engendró!

 

168 BURLA DE LOS ERUDITOS DE EMBELECO, QUE ENAMORAN A FEAS CULTAS

 

Muy discretas y muy feas,
mala cara y buen lenguaje,
pidan cátedra y no coche,
tengan oyente y no amante.

No las den sino atención,
por más que pidan y parlen,
y las joyas y el dinero,
para las tontas se guarde.
Al que sabia y fea busca,
el Señor se la depare:
a malos conceptos muera,
malos equívocos pase.
Aunque a su lado la tenga,
y aunque más favor alcance,
un catedrático goza,
y a Pitágoras en carnes.
Muy docta lujuria tiene,
muy sabios pecados hace,
gran cosa será de ver
cuando a Platón requebrare.
En vez de una cara hermosa,
una noche, y una tarde,

¿qué gustos darán a un hombre
dos cláusulas elegantes?
¿Qué gracia puede tener
mujer con fondos de fraile,
que de sermones y chismes,
sus razonamientos hace?
Quien deja lindas por necias,
y busca feas que hablen,
por sabias coma las zorras,
por simples deje las aves.
Filósofos amarillos
con barbas de colegiales,
o duende dama pretenda,
que se escuche y no se halle.
Échese luego a dormir
entre bártulos y abades, [libro de derecho]
y amanecerá abrazado
de Zenón y de Cleantes.
[Dos filósofos estoicos]
Que yo para mi traer,
en tanto que argumentaren
los cultos con sus arpías,
algo buscaré que palpe.



Puedes comparar este poema con ciertos pasajes de La dama boba, de Lope de Vega (por ejemplo la escena IV de la jornada primera, o la nº III de la jornada tercera)

http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor-din/la-dama-boba--0/html/ff8e86f8-82b1-11df-acc7-002185ce6064_1.html#I_2_

 

Lecturas de cátedra. Salamanca 1614