Literatura Española del Siglo XVII

QUEVEDO

4.2.2.- Poesía amorosa

4.2.2.1.- Petrarca


84 SONETO AMOROSO DE QUEVEDO


Más solitario pájaro ¿en cuál techo
se vio jamás, ni fiera en monte o prado?
Desierto estoy de mí, que me ha dejado
mi alma propia en lágrimas deshecho.

Lloraré siempre mi mayor provecho;
penas serán y hiel cualquier bocado;
la noche afán, y la quietud cuidado,
y duro campo de batalla el lecho.

El sueño, que es imagen de la muerte,
en mí a la muerte vence en aspereza,
pues que me estorba el sumo bien de verte.

Que es tanto tu donaire y tu belleza,
que, pues Naturaleza pudo hacerte,
milagro puede hacer Naturaleza.

 

226 SONETO DE PETRARCA (1304-1374)


Passer mai solitario in alcun tetto
non fu quant'io, né fera in alcun bosco,
ch'i' non veggio 'l bel viso, et non conosco
altro sol, né quest'occhi ànn'altro obíecto.

Lagrimar sempre è 'l mió sommo diletto,
il rider doglia, il cibo assentio et tòsco,
la notte affanno, e '1 ciel seren m'è fosco,
et duro campo di battaglia il letto.

Il sonno è veramente, qual uom dice,
parente de la morte, e ‘l cor sottragge
a quel dolce penser che 'n vita il tene.

Solo al mondo paese almo, felice,
verdi rive fíorite, ombrose píagge,
voi possedete, et io piango, il mio bene.

ROMANCE ANÓNIMO
Mis arreos son las armas  
mi descanso el pelear,  
mi cama los duras peñas,  
mi dormir siempre velar;  
las manidas son oscuras                 5  
los caminos por usar,  
así ando de sierra en sierra  
por orillas de la mar,  
a probar si en mi ventura  
hay lugar donde avadar;                 10 
 pero por vos, mi Señora,  
todo se ha de comportar.

80 ADMÍRASE DE QUE FLORA, SIENDO TODA FUEGO Y LUZ, SEA TODA HIELO


Hermosísimo invierno de mi vida,
sin estivo calor constante yelo,
a cuya nieve da cortés el cielo
púrpura en tiernas flores encendida;

esa esfera de luz enriquecida,
que tiene por estrella al dios de Delo,
¿cómo en la elemental guerra del suelo
reina de sus contrarios defendida?

Eres Scitia de l’alma que te adora,
cuando la vista, que te mira, inflama;
Etna, que ardientes nieves atesora.

Si lo frágil perdonas a la fama,
eres al vidro parecida, Flora,
que siendo yelo, es hijo de la llama.


83 SONETO AMOROSO

A fugitivas sombras doy abrazos;
en los sueños se cansa el alma mía;
paso luchando a solas noche y día
con un trasgo que traigo entre mis brazos.

Cuando le quiero más ceñir con lazos,
y viendo mi sudor, se me desvía,
vuelvo con nueva fuerza a mi porfía,
y temas con amor me hacen pedazos.

Voyme a vengar en una imagen vana
que no se aparta de los ojos míos;
búrlame, y de burlarme corre ufana.

Empiézola a seguir, fáltanme bríos;
y como de alcanzarla tengo gana,
hago correr tras ella el llanto en ríos.


220 PETRARCA

Beato in sogno et di languir contento,
d’abbracciar l’ombre et seguir l’aura estiva,
nuoto per mar che non à fondo o riva,
solco onde, e ’n rena fondo, et scrivo in vento;

5e ’l sol vagheggio, sí ch’elli à già spento
col suo splendor la mia vertú visiva,
et una cerva errante et fugitiva
caccio con un bue zoppo e ’nfermo et lento.

Cieco et stanco ad ogni altro ch’al mio danno
10il qual dí et notte palpitando cerco,
sol Amor et madonna, et Morte, chiamo.

Cosí venti anni, grave et lungo affanno,
pur lagrime et sospiri et dolor merco:
in tale stella presi l’èsca et l’amo.